Inicio engañoso. Ante la imperiosa necesidad de la victoria, los púpilos de Óscar Quintana saltaron al parqué del Santiago Martín muy enchufados y de la mano de Sadiel Rojas y Vitor Benite consiguieron la primera ventaja en el luminoso (9-16). Sin embargo, un acertado tiempo muerto por parte del técnico local, en el que introdujo en pista a dos bases, acabó con el buen hacer de los murcianos que encajarían un parcial de 12-2 antes de la conclusión del primer cuarto.

Javier Beirán. El alero tinerfeño fue un auténtico dolor de cabeza para los jugadores universitarios. Acabó como máximo anotador de los suyos con 17 tantos. Los hombres del combinado murciano solo pudieron frenarle mediante personales, hasta 8 recibió el madrileño. Soko y Rojas, los jugadores encargados de frenarle tuvieron que abandonar la pista antes de lo previsto al cometer la quinta falta.

Una vez más, falta de ideas en ataque. A pesar de que el equipo canario amagaba con romper el partido, los de la capital del Segura no bajaban los brazos y conseguían rondar la barrera psicológica de los diez puntos. Pero al final del tercer cuarto, un arreón de los hombres que entrena Txus Vidorreta  y una de las típicas desconexiones, a la que por desgracia tan acostumbrados nos tienen esta temporada, puso punto y final al encuentro.

Incapaces de cambiar el devenir del partido. La siempre interesante estadística del +/- pone de manifiesto que ningún jugador  del UCAM Murcia fue capaz de dar un golpe sobre la mesa e imponer su calidad individual. Solamente Radovic y Delía se salvan de esta quema con un saldo positivo en dicho guarismo. Decepcionantes tanto Campazzo, que maquilló sus números a base de sacar personales y anotar tiros libres con el partido ya decidido, y Faverani, con sus paupérrimos tres puntos saliendo desde el banco.

El coraje de Rojas. Estando prácticamente descartado para la disputa del choque por su fractura nasal, el jugador salió en el quinteto inicial e incluso peleó el salto contra el pívot rival. Mientras las personales le permitieron estar sobre el parqué, batalló como acostumbra. Eso sí, le pudo costar caro al coach murciano la insistencia porque Sadiel forzase, y es que Javier Beirán protagonizó un feo gesto al sacar el codo ante el alero dominicano.

 

Written by Alvaro Izquierdo