Campazzo UCAM Manresa

Dependencia exterior: el UCAM Murcia continua dependiendo de sus triples para meter miedo al rival. Hoy, no fue una excepción. Más tiros de 3 que de 2 en ambos cuartos de la primera mitad, pero con malos porcentajes. El mejor fue Benite, que por faltas personales tuvo poco minutos.

Campazzo contra el mundo: los contrataques del argentino es la única forma que tienen los de Katsikaris para romper los partidos. Sus carreras y magia pusieron el alma al UCAM Murcia.

Musli a sus anchas: el juego interior murciano, muy lastrado sin Faverani, no fue rival para Musli. No dominó brutalmente, pero tampoco tuvo necesidad. Dio muestras de ser muy superior al juego interior murciano, con más frescura que Lishchuck y más centrado que Moreira, que debutó, bastante perdido aún y más sangre que Arteaga.

Gasolina manresana exterior: básicamente fue Grigonis que anotó 9 puntos en el segundo cuarto para poner a los suyos por delante, pero la sensación era general, ICL Manresa buscaba tirar lejos para mantenerse y poco a poco se fue diluyendo. Finalmente, fue el escolta manresano Je´kel el encargado de romper el partido en el último período merced al acierto desde la línea de 6,75.

Resurrección tras pitada: después del descanso y una pitada monumental por la antideportiva y técnica que pitaron los árbitros al UCAM Murcia, Antelo y Cabezas tomaron los mandos para remontar un partido que estaba 10 puntos abajo. Siguió la presión de la grada y Rojas se sumó desde el triple.  El Palacio fue una olla a presión durante el segundo tiempo y los murcianos se motivaron para la remontada.

Imagen: UCAM Murcia

Written by Óscar Sánchez