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Sangría en el rebote

Conseguir ganar a un grande de la liga como el Real Madrid requiere el dominio de todas las facetas del juego, e incluso con ello, no siempre es suficiente. El rebote es una de las mas importantes. En baloncesto, ganar la batalla debajo del aro suele ser un elemento diferencial que decante el partido de un lado o de otro. Y en este encuentro tal vez fue el elemento más diferencial. El partido se movió en una serie de altibajos para ambos equipos, donde ambos conjuntos vivían de rachas puntuales de juego. Pero algo fue constante durante todo el partido: el dominio merengue en el rebote.

El Real Madrid cogió 45 rebotes (30 defensivos + 15 ofensivos) durante todo el partido, mientras que el UCAM Murcia solo atrapó 27 (19+8). Abismal diferencia que se vio incrementada en el periodo decisivo: los 5 minutos de la prórroga. Ahí, el conjunto de Pablo Laso capturó 6 rebotes ofensivos, por tanto solo 1 del combinado pimentonero. Esas segundas oportunidades dotaron a los visitantes de ventajas que a la postre serían decisivas. Un handicap difícil de salvar.

Algunas variantes

Cuando el marcador indicaba que faltaban 3 minutos para finalizar el 3Q, se produjo un punto de inflexión en el partido. Tras un 1Q donde el UCAM Murcia empezó marcando el ritmo de juego de la mano de Benite y un 2Q donde el Madrid marcó diferencias, se llegó al minuto 27 de partido con una máxima en el marcador, +19 para el Real Madrid (53-72). Cuando parecía que el partido roto, el UCAM Murcia, en un ejercicio de fe, consiguió dar la vuelta al marcador. Desde la defensa, el equipo se reconstruyó, dejando al Real Madrid sin anotar hasta por un periodo de 5  minutos.

Wood Antelo Arteaga Rebote Lima

Los murcianos afrontaban el partido con la importante baja de Faverani. A ello se le sumaron los problemas de faltas de Antelo durante la primera parte, que permitieron la aparición protagonista de Lishchuk, que jugó un excelente partido mientras el físico le aguantó. Con todo ello, Fotis decidió jugarse el partido con un ‘small-ball de dos bases’. Compartieron cancha los dos bases y los dos ala pivots del equipo. Campazzo-Cabezas-Benite-Antelo-Radovic fraguaron la remontada, con un Wood aportando desde la línea del triple y un Lishchuk en modo guerrero. La falta de pivots, consecuencia directa del small-ball fue castigada en el rebote pero sirvió para conseguir los mejores minutos de juego de los murcianos. Acertó Katsikaris.

Imagen: Mundo Deportivo

Written by Alvaro Izquierdo